sábado, 7 de marzo de 2009

Diego sabía perfectamente que si metía el dedo por la reja le podían dar un picotazo...






















La gracias es que todos sabíamos que los camellos escupen a los que les caen mal. Debemos ser tios majetes, porque no nos escupieron a ninguno.





















Aunque, por alguna razón, Diego no estaba muy seguro de caerles bien.




Posted by Picasa

No hay comentarios:

Publicar un comentario